¿Cómo elegir el tipo de matriz? Criterios a seguir basados en costes.

Control Calidad — Por Miguel Pérez el 27 Enero 2009 a las 7:24 pm

Después de ver lo que es capaz de hacer alguna empresa china debajo de una prensa en cuanto a no aconsejable, no se me ocurre nada mejor que hacer unas recomendaciones (asesoramiento es parte de lo que hacemos en nuestra empresa) para, al menos, escoger mejor el tipo de matriz a construir según sea el diseño de las piezas y el tamaño de las series a fabricar.

A continuación está el vídeo del proceso de estampación de la empresa china a la que nos referimos en este artículo:

No pretendo dar una clase magistral de cómo debe ser el útil idóneo para cada pieza, sino, simplemente recordar algunas cosas que se deberían tener en cuenta a la hora de hacer una buena elección, y salirse del “Siempre se ha hecho así” o del “¿y si luego no funciona?” o incluso en “No tenemos esa máquina”.

Veamos pues los tipos más usuales de matriz, Individuales (Fase a fase independiente), Progresivas (Paso a paso) y Transfer.

Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes que intentaré enumerar al menos someramente:


Individuales

  • Inversión inferior a los tipos siguientes, pero la pieza que fabrican es cara debido a la mano de obra necesaria (Un operario por fase);
  • Fácil reparación en caso de avería que incluso permitiría en algún caso retrabajar una fase intermedia para suplir el útil averiado;
  • Rápida puesta a punto al inicio de la serie para poner la pieza en calidad.

Recomendación: Si no se dispone de una prensa para cada fase, se pueden agrupar de una forma fácil los distintos útiles en prensas más grandes (Como lo visto en el video de la empresa china pero con seguridades), y casi siempre, con un poco de ingenio, un viejo robot de soldadura obsoleto, puede sustituir a un operario, y ya se tiene un sistema de transfer casero al menos parcialmente.

Aunque el precio pieza sea caro, no olvidemos que para series cortas (por cuantificar, podríamos decir 1000 piezas al mes) es ideal, por la facilidad de la preparación y el arranque de serie, teniendo como consecuencia el no necesitar crear stock de producto acabado en el almacén. No es el caso de las progresivas, como veremos a continuación.

Progresivas

  • Son normalmente los mejores útiles para producir la pieza al menor coste, pero también tiene inconvenientes, y no pocos.
  • Suelen utilizarse para series medias y grandes (del orden de 1000 piezas al día) por la gran cadencia de producción y los pocos medios mecánicos y humanos que consumen.
  • Son difíciles de de ajustar respecto a la primera pieza de la serie y más con las tolerancias tan amplias de las chapas de hoy en día (cuando cierra bien el segundo paso, no dobla bien el ala del cuarto, etc.);
  • Son técnicamente complicadas y por lo tanto caras de reparar, sobre todo porque no suelen morir por desgaste sino por accidentes de la producción (enganchadas de la banda, retales que se pasean impunemente por dentro de la matriz, etc.), sin olvidar que los medios periféricos también fallan (alimentadores, detectores de paso, caídas de retales etc.).

Observación: Dependiendo de su diseño, puede ser complicado fabricar la pieza completamente en progresivo, y frecuentemente se obliga al matricero a emplear procesos inadecuados, que al final, llevarán a construir una matriz independiente para acabar la pieza, naturalmente asumiendo éste el coste.

  • Por otra parte, este tipo de matrices complejas, necesitan un personal muy preparado y con experiencia, con el tiempo necesario para hacer los reglajes a conciencia sin dejarse ningún detalle. Cualquier puesta a punto que no esté suficientemente correcta, originará problemas en la serie e incluso en la integridad de la matriz. Como ejemplo de problema entre la gran variedad que se puede dar , la rotura de un punzón de taladrado, si hay muchos, puede originar un gran número de piezas defectuosas, con lo que los controles deben ser exhaustivos.

Observación: No olvidemos que este tipo de matriz, no sirve para hacer piezas con embuticiones profundas, y que consumen más chapa que si las piezas se hicieran en transfer o manual porque el avance se produce por la misma banda.

Transfer

  • Es el tipo más coherente de matriz, ya que tiene las ventajas de las matrices individuales y casi todas las de las progresivas aunque con cadencias de producción más bajas. (Las transfer no suelen pasar de 20 golpes por minuto mientras que una progresiva da 50 o 60).
    Tiene el inconveniente de que son complejas de preparar sobre todo en el caso de que la prensa sea monocarro, es decir que no tenga regulaciones independientes para cada módulo.
  • Otro problema es la elevada tasa horaria de los medios mecánicos, ya que su coste también lo es, eso sin olvidar los periféricos como el desapilador, las barras del transfer, sus pinzas con los detectores etc.

En fin, esto que he intentado explicar, no es en absoluto nada nuevo, pero me ha parecido oportuno recordar a los compradores de matrices y a los profesionales que trabajen con esta tecnología, las distintas opciones que hay antes de encargar un útil, y más en la situación actual en la que las inversiones y los precios vienen impuestos por el mercado.



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