Funcionalidad y diseño

Cuadernos de cargas, Diseño de útiles, Pensando en voz alta — Por Xavier Conesa el 16 Noviembre 2006 a las 12:07 pm

A la hora de diseñar un calibre de control son dos las preguntas qué debemos hacernos: ¿cuáles van a ser sus principales funciones? y, no menos importante, ¿cuál es el objetivo que perseguimos con esta herramienta?. Estas son las preguntas que desde Tecnomatrix les hacemos a nuestros clientes cuando todavía no tienen definido el concepto del calibre.

Principalmente, un calibre sirve, en el momento del lanzamiento de la producción, para evaluar las cotas críticas, y posteriormente, esto es, una vez dicha fase de lanzamiento ha terminado, para controlar la capacidad del proceso de producción y asegurar la estabilidad de éste.

Pues bien, de acuerdo con lo anterior, y atendiendo a las dos posibles funcionalidades expuestas, deberemos decidir si el calibre en cuestión debe servirnos para ambas funcionalidades o bien centrarnos únicamente en una de ellas. Obviamente, el resultado de esta elección va a suponer diferencias sustanciales en cuanto al diseño y complejidad constructiva del calibre.

Si estamos pensando en una herramienta para utilizarla en el estadio inicial del lanzamiento de la producción, el calibre deberá estar operativo antes de terminar los elementos productivos (moldes, matrices, etc…) para asegurar que las primeras piezas producidas, aunque sean preseries, puedan ser ya testadas y comprobadas. A tal fin, será básico anticiparnos y considerar todos aquellos elementos, cotas o partes significativas de la pieza a producir que puedan ser problemáticas o que presenten dificultades dimensionales.

También debemos tener en cuenta aquellas cotas que son susceptibles de control en el estudio de capabilidad, en un estadio posterior cuando la fase productiva se estabilice, para que el mismo calibre ya nos proporcione los datos necesarios para elaborar los informes. En la medida de lo posible, es aconsejable que estas medidas no se tomen con instrumental que nos proporcione resultados por atributos tipo “pasa/no pasa”, sino que deberemos obtener valores cuantitativos, como los que proporcionan los relojes comparadores, para poder hacer el control estadístico. Siempre es mejor disponer de estos elementos para no tener que hacer uso de la tridimensional (CMM).

Si por el contrario, sólo queremos una herramienta que nos sirva para evitar desviaciones en el proceso productivo, una vez ya se ha realizado el lanzamiento del producto, nos bastará con fijar correctamente la pieza en cuestión y controlar algunas cotas de la pieza para poder detectar deformaciones o defectos significativos (contracciones, alabeos, etc…). En este caso basta controlar longitudes generales o distancias entre ejes, sin que sean necesariamente las cotas críticas. El diseño suele simplificarse mucho aunque la utilidad de la inversión también queda muy reducida.

© Xavier Conesa Foix, 2006



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