La resistencia al cambio en las organizaciones

Control Calidad, KAPTURE, Portada — Por Carlos Girón el 10 Noviembre 2016 a las 9:15 am

Ya desde los tiempos de Aristóteles se planteaba que el hombre es un animal de costumbres. Nos gusta recorrer una y otra vez la misma senda, los mismos caminos. Un camino, de hecho, no es sino un surco trazado por la mano del hombre, una huella que le indica a otros que es seguro transitar en ese lugar. Nada ni nadie puede asegurarnos que se trata de la mejor vía ni de la más rápida, pero la presencia del ingenio humano nos genera una confianza ciega en que ese camino responde a una razón de valor. Cualquier variante nos genera una automática resistencia al cambio.

¿Qué pasa cuando alguien propone un atajo? Alejarse del camino seguro y conocido genera incertidumbre, dudas, miedo. La resistencia al cambio está directamente relacionada con este miedo a lo desconocido. El cine nos da más de un ejemplo de locas aventuras derivadas de la elección de un camino distinto al que estaba programado. Lo interesante es que transitar una vía diferente deriva en una peripecia que está llena de experiencias y aprendizaje.

Resistencia al cambio: camino a la inmovilidad

Seguimos el camino marcado, pero es en la exploración de alternativas donde se encuentra la verdadera posibilidad de mejorar. Dice Wayne W. Dyer que “la única verdadera prueba de la vida es el crecimiento”, y éste no se consigue desde la inmovilidad que implica seguir siempre el mismo sendero. El error, de hecho, es una oportunidad de validar el camino hasta ahora seguido. ¿Será entonces que nuestro mayor miedo está en la posibilidad de descubrir que lo que hemos hecho hasta ahora no es correcto?

Dimensiones del cambio

La pregunta, válida y valiosa para el terreno personal, resulta crítica para una organización. ¿Quién diría que no a la posibilidad de descubrir una manera más eficiente y económica de realizar los procesos internos? La respuesta rápida es tentadora, pero hay que tener en cuenta los siguientes elementos:

Hay que tener en cuenta siempre los recursos de la organización para evitar la resistencia al cambio

  1. Magnitud. No todos los cambios son iguales. La magnitud de los mismos está determinada fundamentalmente por el número de personas involucradas en él. A mayor número de personas mayor será el tiempo de implementación dadas las necesidades de capacitación y cooperación que serán necesarias. Será crucial también el tener en cuenta la distinción entre involucrados e interesados. ¿Están todos los involucrados en el cambio interesados y convencidos del mismo?
  2. Competencia. Todos estaremos de acuerdo en que cuando un pequeño automóvil abandona el camino seguro y se interna en la jungla emprende un acto temerario e imprudente. Determinar la magnitud del cambio de manera correcta implica reconocer los límites de la organización para enfrentar la tarea. ¿Se cuenta con las herramientas y la capacitación necesarias para hacer frente al nuevo camino? El miedo y la incertidumbre se verán reforzados si se pone una montaña frente al equipo y éste debe escalarla con nada más que sus propias manos.
  3. Motivación. Los dos puntos anteriores apuntan ya en esta dirección. La correcta planeación y comunicación del proceso de cambio es esencial para mantener la motivación necesaria para enfrentar la tarea. Puede notarse que aquí en ningún momento hemos hablado de un proceso sencillo. Aventura, reto, experiencia, error, todos estos componentes pueden pasar a segundo plano si desde el principio el punto de llegada, la ganancia obeneficio para todos los participantes, ha quedado bien establecida. Disminuir las incertidumbres personales y grupales es otro de los elementos imprescindibles para disminuir la resistencia al cambio.

La importancia de las herramientas

Casi 90 años de experiencia de Tecnomatrix nos han llevado a comprender la importancia de contar con las herramientas adecuadas para enfrentar la resistencia al cambio y Kapture es nuestra respuesta.

Apostar por la innovación implica un compromiso con una interfaz amigable y de fácil uso que disminuya las necesidades de capacitación entre quienes van a participar en el proceso de mejora. Este mismo elemento ayuda a una mejor integración de los involucrados que de manera sencilla pueden percibir su contribución en los procesos y, por tanto, la importancia de su trabajo. La motivación está garantizada cuando se muestra un ahorro de tiempo, así como el impacto del trabajo en equipo.

El trabajo en equipo requiere de la motivación adecuada

Sin duda la mejor forma de enfrentar la resistencia al cambio se da con una herramienta que responde de manera completa a los retos de la industria del futuro:

  • Fácil implementación
  • Proceso de capacitación mínimo y motivante
  • Ganancia individual y colectiva clara y concreta
  • Integración de los involucrados para interesarlos en el proceso de cambio

Enfrentar los retos con la herramienta adecuada siempre será fundamental para disminuir el miedo a lo desconocido, abandonar la inmovilidad y emprender la aventura de la mejora continua. Tomar decisiones será siempre más sencillo si se parte de una base sólida y con los instrumentos adecuados.

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